La Suprema Corte de Justicia de la Nación determinó que las empresas telefónicas deben implementar protocolos estrictos para evitar cambios indebidos de tarjetas SIM, al considerar que una sustitución negligente constituye un hecho ilícito que vulnera la confidencialidad de las comunicaciones.
El fallo establece que las compañías deberán aplicar mecanismos verificables como identificación presencial, validación de datos, preguntas de seguridad y notificaciones al titular antes de autorizar cualquier cambio.
El caso analizado involucró a una mujer de la Ciudad de México, cuya línea fue duplicada sin su consentimiento en Chihuahua. Un tercero accedió a su información personal, intentó realizar operaciones bancarias y difundió contenido privado.
La Corte reconoció daño moral por violencia digital y ordenó una reparación integral, además de instruir que estos casos se juzguen con perspectiva de género, sin estereotipos ni revictimización.
