La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, encabezó el lanzamiento de un nuevo esquema de seguridad para el Centro Histórico, como parte de una estrategia integral de revitalización urbana y fortalecimiento del orden público.
El programa contempla el despliegue de policías de proximidad especializados en prevención del delito, atención a visitantes y protección del comercio formal, con el objetivo de mejorar la convivencia en una de las zonas más concurridas de la capital.
Como parte de esta estrategia, se puso en marcha el C2 Centro Histórico, instalado en el Museo de la Policía, desde donde se realizará el monitoreo permanente mediante cámaras de alta resolución en los perímetros A y B del primer cuadro de la ciudad.
El plan también incluye acciones de recuperación del espacio público, regulación del comercio en vía pública y mejoras en iluminación urbana, con la instalación de miles de luminarias en calles, plazas y edificios históricos.
De acuerdo con el gobierno capitalino, estas medidas buscan reforzar la seguridad peatonal, ordenar la actividad económica y consolidar al Centro Histórico como un espacio seguro para residentes, trabajadores y turistas.
