Tras un ríspido debate entre oficialistas y opositores, el pleno de la Cámara de Diputados aprobó con 321 votos a favor, 112 en contra y una abstención las listas de aspirantes insaculados por el Comité de Evaluación del Poder Legislativo para competir por los cargos de jueces, magistrados y ministros, en el marco del proceso que culminará el primer domingo de junio.
La diputada morenista y ministra en retiro, Olga Sánchez Cordero, fue la única legisladora que se abstuvo de votar en esta ocasión, con el fin de evitar el conflicto de interés por la inclusión de su hija, Paula García Villegas Sánchez Cordero, en la lista de aspirantes a ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, una situación que ella misma reconoció como un posible «juez y parte».
Este proceso forma parte del proceso de selección de altos funcionarios judiciales en México y se da en un contexto de tensiones políticas relacionadas con la independencia del Poder Judicial y el papel del Legislativo en su conformación. La inclusión de la hija de Sánchez Cordero en la lista generó controversia entre sectores de la oposición, que han señalado posibles conflictos de interés en este tipo de nombramientos.
La discusión también puso de manifiesto las diferencias entre los distintos grupos parlamentarios sobre el papel del Ejecutivo y el Legislativo en la elección de magistrados y ministros, tema que ha sido foco de debate en el contexto de la reforma judicial que se discute en el país.
El proceso continuará con una evaluación rigurosa y se espera que los nuevos jueces, magistrados y ministros sean seleccionados en un ambiente de transparencia y objetividad, en un momento clave para la independencia del Poder Judicial en México.
