AMÉRICA, golea a Guadalajara en la vuelta de los Octavos de Final de la Concacaf

Redacción UNIFE
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América humilló a Guadalajara en la vuelta de los Octavos de Final de la Concacaf y continúa en la búsqueda del ansiado título internacional.

La opinión de Mitchell Balmes. Cada vez es más difícil que los aficionados de las chivas encuentren argumentos para negar que el América es el equipo más grande de México. Sostenerse en la idea de que Guadalajara mantiene su grandeza por los títulos, ya no es valido cuando el acérrimo rival te saca cuatro campeonatos. El pretexto de que los rojiblancos son el equipo más grande porque juega con puros mexicanos, deja de tener validez cuando tu acérrimo rival también saca resultados jugando con futbolistas mexicanos de menor renombre. Pero entonces, ¿qué es la grandeza?

Para muchos la grandeza se define en la cantidad de títulos de un equipo, su historia, la cantidad de aficionados, el impacto que tienen fuera de las fronteras, su esencia, sus valores, su ideología o su manera de jugar. Para mi la grandeza es la autoexigencia, la obligación y la mística que tiene cada equipo. El América esta obligado a ganar, gustar y golear. Es un equipo al que no le sirvió ser TRICAMPEÓN del futbol mexicano y al que ahora se le exige obtener un trofeo internacional. Es un equipo que está obligado a ganar cualquier competición en la que participe. Es un equipo al que su afición le exige y no solapa. Es un equipo al que su mística y su historia lo obligan a luchar hasta el final y responder en la cancha. Eso es grandeza. Y la grandeza no se construye de un día a otro, ni tampoco se compra.

Pero lo que se pueda decir sobre Guadalajara no es algo nuevo. Esta claro que las chivas necesitan una reconstrucción total, comenzando por el dueño, quien no ha mostrado el mínimo interés por su equipo y que no tiene la más remota idea de como dirigirlo. Está claro que Guadalajara no debe cambiar su tradición de tener un plantel con puros jugadores mexicanos. Pero sí esta claro que deben contratar a futbolistas que entiendan la responsabilidad de portar la camiseta rojiblanca. Esta claro que se deben tener proyectos serios con directivos y entrenadores que valoren la institución. Esta claro que debe tener un dueño que entienda lo que la afición demanda y que no pida que compren playeras para poder tener mejores jugadores.

Si hay algo que las chivas pueden aprender del América es que para ser campeón y para lograr resultados, la continuidad de un proyecto, jugadores y directivos es lo más importante, tanto como que cada miembro del club entienda la grandeza y las obligaciones que tienen al portar el escudo, empezando por el dueño. En tanto que la afición rojiblanca puede aprender que los fanáticos azulcremas no ponen pretextos ante los malos resultados, sino que exigen y se manifiestan. Chivas tendrá, tarde o temprano que responder a su historia, el problema es que el acérrimo rival no esperará a que eso pase.

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